Salto generacional

Toda mi vida (fuera de los estudios, claro) me he rodeado de grupos de amigos mayores que yo. No por mi madurez infinita (e inexistente) sino porque hasta cierta edad tenían actividades más tranquilas como sentarse a marujear en el parterre de enfrente de casa (los juegos que requerían actividad física tipo rescate nunca me hicieron mucha gracia, aparte de que en mi eterna torpeza me pasaba la vida en el suelo) y a partir de cierta edad, porque podía salir con ellos de fiesta y me lo pasaba teta.

Lo único malo de esto es que a veces la diferencia de edad es mucha, como me pasa con mis amigos del grupo (para quien no conozca mi pasao cañí: yo hasta hace un par de años cantaba -a veces de solista-, escribía canciones y tocaba la percusión en un grupo rociero que se llamaba A mi manera, e incluso llegamos a grabar un disco, que ya sé que esto no es gran cosa porque hasta Jesulín tiene uno, pero nosotros no éramos malos del todo, en la página wé del enlace se puede escuchar algo todavía). Este grupo estaba formado sobre todo por amigos de la edad de mi hermano "el papá" (he tenido que cambiarle el nombre porque "el casao" ahora es ambiguo), es decir, con una media de siete años más que yo. Eso nunca fue impedimento para que nos llevásemos genial: salíamos a tomar algo juntos, nos íbamos juntos de vacaciones, pasábamos fines de semana en algún retiro espirituoso (que no espiritual) y esas cosas. Con ellos pasé mis primeras borracheras, mis primeras nocheviejas y mis primeras muchas cosas, sobre todo teniendo en cuenta que hasta mi marcha el grupo llevaba en pie ocho años.

Pero lo malo de salir en un grupo en el que hay tanta diferencia de edad, y en el que tú eres la baby, es que de pronto llega un punto en el que sus intereses y los tuyos no es que se separen, es que se dan de tortas. Ellos empiezan a meterse en pisos cuando tú aún tienes hora de llegar a casa, empiezan a hablar de bodas cuando tú estás empezando a pegarte tus primeras juergas universitarias, y después a casarse unos detrás de otros (porque suele ser un comportamiento epidémico) cuando tu mayor preocupación en la vida es pensar qué garito vas a cerrar el finde siguiente.

Pero el paso más duro sin duda es el de los niños. Una vez que ya han agotado la etapa de los pisos y de las bodas, llegan los niños. Cuando ya pensabas que no te podían despistar más que hablando sobre el euribor y la hipoteca, o sobre si sentar a los amigos del padre del novio con los compañeros del trabajo de la novia, empiezan a hablar de pruebas de la curva del azúcar y del moco cervical (que no quiero saber qué es, porque yo tengo una imaginación muy visual y siempre tira para el lado malo). Y tus reuniones de cañas se convierten en reuniones de cocacolas mirando las monerías que hacen los canijos (y las tonterías que hacemos el resto para que las hagan).

Y casi sin darte cuenta te pasas una tarde de domingo incorporando a tu vocabulario palabras como maxicosi, cuando tú aún te estás intentando recuperar de una noche sin dormir... Y por una vez no soy yo, sino los otros los que me hacen sentirme mayor...

Ains v_v

Comentarios

  1. Y a mi que me pasa al revés, que salvo un par de excepciones soy la mayor? u___u


    En el caso de estos (y con estos me refiero al resto de mis amigos), como nos conocimos en el instituto (o en preescolar xD) semos de la misma quitan

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