... en un palacio de Judea, tres reyes que se aburrían tanto que no hacían más que mirar al cielo, se encontraron con un punto brillante. Lo malinterpretaron como una señal divina (cuando en realidad era una alineación de planetas y la luna), y fueron siguiendo la "estrella". Resulta que se encontraron con un pesebre en el que acababa de nacer un niño (cosa bastante común en la época, lo de que nacieran niños) y dijeron "tate, seguro que es el hijo de Dios o algo". Así que por no hacerle un feo, le dieron lo primero que pillaron: oro (el más currado de todos), incienso (uno que siempre andaba colocado) y mirra, que no se sabe qué coño es, pero ha pasado a la historia, como lo del Ziritione. 2007 años más tarde, España entera se echa a la calle para comprar regalos que intercambiarse con la familia, novi@, amig@s... haciendo el gilipollas una vez más (e insisto, ya van 2007) porque al día siguiente, comienzan las rebajas. Pero, ¿y lo bonito que es pegarse codazos con...