Dormirse en clase
Hoy, queridos niños y niñas, os voy a hablar de esa sensación tan entrañable que todos y todas hemos experimentado alguna vez: dormirse en clase. Y más que eso, de los tratamientos de choque que se me suelen ocurrir para vencer a Morfeo (aunque el resultado Zupe - Morfeo suele ser un 2 seguro)
*Es que hemos acertado una quiniela de 11 en mi cubículo y estamos emocionados como cachorrillas ^^*
Mi primer encuentro con el sueñín escolar fue en el instituto, y no me ocurrió a mí (yo por entonces era bastante repelente niña vicente, como diría mi cobloguera Leda, o lo que es lo mismo, una empollona ajquerosa). En matemáticas de bachillerato teníamos una profesora (jojonuda, por cierto) que el primer día hizo que instalaran una pizarra extra en clase. Al día siguiente, comprendimos que en realidad lo que quería era demostrarnos que es posible desafiar las leyes de la física escribiendo a velocidades superiores a c. Evidentemente, si pestañeabas siquiera, ya la habías cagao, porque te llevaba media pizarra de ventaja y ya no volvías a recuperarte en la vida. El caso es que un día, después de la vigésimo-segunda pizarra escrita en menos de una hora, la profesora dejó de escribir para explicarnos algo al respetable, mira en mi dirección... y se calla. Como era algo que se salía de la norma, de pronto me encontré con treinta y dos pares de ojos mirando en mi dirección, y me empecé a poner coloradita porque no sabía por qué me miraban (normalmente suele ser porque me dejo la bragueta abierta, pero no podía ser). La profesora puso una mirada casi dulce (casi) y me dijo: "Zupe, despierta a Ignacio, por favor, que se va a dar un cabezazo contra la mesa". Mi compañero Ignacio estaba dormido hecho una bolita. Le di algo así como un codazo suave, se despertó, con toda su dignidad recogió el boli y siguió escribiendo.
Yo por entonces pensaba que era imposible dormirse en clase, si hay que atender!! (sí, yo daba mucho asco). Hasta que llegó la facultad de Físicas. Y llegó Cálculo I con Pepe Aranda a las ocho de la mañana, dos horas sin descanso. Y descubrí mis "crisis de los 45 minutos" (como un reloj, a los 45 minutos de empezar me quedaba frita). Y luego llegó segundo, y las clases de Ecuaciones Diferenciales con Artemio a las tres y media. Y descubrí mis "crisis de los 5 minutos" v___v. Y que por mucho que pienses al despertarte que no te ha visto, sí te ha visto, porque al darte cuenta de que te has quedado dormida has empezado a abrir los ojos de una forma antinatural, y ver a alguien con los ojos como huevos debe mosquear como poco.
Todo esto me ha venido a la cabeza porque por circunstancias de la vida, la semana pasada y ésta he tenido una especie de "vuelta al cole". Me han apuntado a un par de cursillos en la empresa durante horas de trabajo (Hurraaaaa!!) que me serán muy útiles en mi desarrollo como persona y como ser humanito. Supongo. (¿He dicho ya que son en horas de trabajo? ^^)
Así que cogí mi cartera Perona, desempolvé mis plastidecor y hala, a tudiar. El primer curso, el de la semana pasada, era de una aplicación web de la que no sabía ni el nombre, ni para qué servía, ni qué coño hacía yo allí. Así que me tiré una hora escuchando siglas sin tener ni zorra de qué significaban (aunque a eso ya me he acostumbrado) hasta que empezaron a cerrárseme los ojitos.
Así que opté por terapia de choque 1: el frío. Si paso frío, no me dormiré. Conque me quité la chaqueta, me quedé en manga corta ante la mirada atónita de mi compañera de al lado (que me dijo que si no me ponía yo la chaqueta se la iba a poner ella - y lo hizo), con un frío de pelotas, pensando que si en "Viven" consiguen salir adelante por algo sería.
No funcionó, y a la media hora lo único que impedía dormirme eran mis estornudos, así que pasé al plan B: las drogas (bueno, el café). Dieron un descanso y corrí cual abubilla a la cafetera que habían dejado al fondo de la clase. Me eché un café bien cargadito y esperé a que la cafeína hiciera el resto.
Por suerte, para cuando me di cuenta de que el café tampoco funcionaba y ya estaba pensando en nuevas soluciones para no dormirme (que no fuesen las gafas de ojos de Homer Simpson), dieron por finalizado el cursillo y pude escapar.
Pero hoy ha habido un cursillo nuevo (y éste dura toda la semana). Como el cursillo prometía ser interesante, ni he tomado café ni nada (además, que en dos días tengo el reconocimiento médico y no quiero romper el tensiómetro). Empieza el curso... y a los diez minutos diez ya me estoy quedando sopa. Empiezo a abrir los ojos mucho, y a mirar fijamente a la pantalla del proyector... pero los párpados pesan... así que decido intentar un enfoque nuevo. Me bebo un litro de agua, así si me estoy haciendo pipí, no me podré dormir. La cosa es que tampoco ha funcionado (me seguía sobando igual, y creo que la tía de enfrente ya se había dado cuenta) y además casi me estalla la vejiga. Luego he probado lavándome la cara con agua helada, pero tampoco. Así que me he puesto a hacer lo normal: tomar apuntes con letra incomprensible, hasta que he tirado la botella de agua (cerrada), me ha mirado toda la clase -profesor incluído- y he conseguido despertarme. Lástima que haya sido cuando ya se estaba despidiendo...
Ahora la pregunta es... ¿qué hago yo de aquí al jueves para no sobarme y que no incluya cosas raras detectables en la analítica, eh?
Las sugerencias, al buzón.
Mi estadística personal
Mi estadística multimielda
*Es que hemos acertado una quiniela de 11 en mi cubículo y estamos emocionados como cachorrillas ^^*
Mi primer encuentro con el sueñín escolar fue en el instituto, y no me ocurrió a mí (yo por entonces era bastante repelente niña vicente, como diría mi cobloguera Leda, o lo que es lo mismo, una empollona ajquerosa). En matemáticas de bachillerato teníamos una profesora (jojonuda, por cierto) que el primer día hizo que instalaran una pizarra extra en clase. Al día siguiente, comprendimos que en realidad lo que quería era demostrarnos que es posible desafiar las leyes de la física escribiendo a velocidades superiores a c. Evidentemente, si pestañeabas siquiera, ya la habías cagao, porque te llevaba media pizarra de ventaja y ya no volvías a recuperarte en la vida. El caso es que un día, después de la vigésimo-segunda pizarra escrita en menos de una hora, la profesora dejó de escribir para explicarnos algo al respetable, mira en mi dirección... y se calla. Como era algo que se salía de la norma, de pronto me encontré con treinta y dos pares de ojos mirando en mi dirección, y me empecé a poner coloradita porque no sabía por qué me miraban (normalmente suele ser porque me dejo la bragueta abierta, pero no podía ser). La profesora puso una mirada casi dulce (casi) y me dijo: "Zupe, despierta a Ignacio, por favor, que se va a dar un cabezazo contra la mesa". Mi compañero Ignacio estaba dormido hecho una bolita. Le di algo así como un codazo suave, se despertó, con toda su dignidad recogió el boli y siguió escribiendo.
Yo por entonces pensaba que era imposible dormirse en clase, si hay que atender!! (sí, yo daba mucho asco). Hasta que llegó la facultad de Físicas. Y llegó Cálculo I con Pepe Aranda a las ocho de la mañana, dos horas sin descanso. Y descubrí mis "crisis de los 45 minutos" (como un reloj, a los 45 minutos de empezar me quedaba frita). Y luego llegó segundo, y las clases de Ecuaciones Diferenciales con Artemio a las tres y media. Y descubrí mis "crisis de los 5 minutos" v___v. Y que por mucho que pienses al despertarte que no te ha visto, sí te ha visto, porque al darte cuenta de que te has quedado dormida has empezado a abrir los ojos de una forma antinatural, y ver a alguien con los ojos como huevos debe mosquear como poco.
Todo esto me ha venido a la cabeza porque por circunstancias de la vida, la semana pasada y ésta he tenido una especie de "vuelta al cole". Me han apuntado a un par de cursillos en la empresa durante horas de trabajo (Hurraaaaa!!) que me serán muy útiles en mi desarrollo como persona y como ser humanito. Supongo. (¿He dicho ya que son en horas de trabajo? ^^)
Así que cogí mi cartera Perona, desempolvé mis plastidecor y hala, a tudiar. El primer curso, el de la semana pasada, era de una aplicación web de la que no sabía ni el nombre, ni para qué servía, ni qué coño hacía yo allí. Así que me tiré una hora escuchando siglas sin tener ni zorra de qué significaban (aunque a eso ya me he acostumbrado) hasta que empezaron a cerrárseme los ojitos.
Así que opté por terapia de choque 1: el frío. Si paso frío, no me dormiré. Conque me quité la chaqueta, me quedé en manga corta ante la mirada atónita de mi compañera de al lado (que me dijo que si no me ponía yo la chaqueta se la iba a poner ella - y lo hizo), con un frío de pelotas, pensando que si en "Viven" consiguen salir adelante por algo sería.
No funcionó, y a la media hora lo único que impedía dormirme eran mis estornudos, así que pasé al plan B: las drogas (bueno, el café). Dieron un descanso y corrí cual abubilla a la cafetera que habían dejado al fondo de la clase. Me eché un café bien cargadito y esperé a que la cafeína hiciera el resto.
Por suerte, para cuando me di cuenta de que el café tampoco funcionaba y ya estaba pensando en nuevas soluciones para no dormirme (que no fuesen las gafas de ojos de Homer Simpson), dieron por finalizado el cursillo y pude escapar.
Pero hoy ha habido un cursillo nuevo (y éste dura toda la semana). Como el cursillo prometía ser interesante, ni he tomado café ni nada (además, que en dos días tengo el reconocimiento médico y no quiero romper el tensiómetro). Empieza el curso... y a los diez minutos diez ya me estoy quedando sopa. Empiezo a abrir los ojos mucho, y a mirar fijamente a la pantalla del proyector... pero los párpados pesan... así que decido intentar un enfoque nuevo. Me bebo un litro de agua, así si me estoy haciendo pipí, no me podré dormir. La cosa es que tampoco ha funcionado (me seguía sobando igual, y creo que la tía de enfrente ya se había dado cuenta) y además casi me estalla la vejiga. Luego he probado lavándome la cara con agua helada, pero tampoco. Así que me he puesto a hacer lo normal: tomar apuntes con letra incomprensible, hasta que he tirado la botella de agua (cerrada), me ha mirado toda la clase -profesor incluído- y he conseguido despertarme. Lástima que haya sido cuando ya se estaba despidiendo...
Ahora la pregunta es... ¿qué hago yo de aquí al jueves para no sobarme y que no incluya cosas raras detectables en la analítica, eh?
Las sugerencias, al buzón.
Mi estadística personal
- Peso: Todo el mundo dice que menos, pero con el festín de ayer en la última jornada del J-J-MC creo que he mandado el régimen atomalpolculo. Ains, qué cerca queda el 9 de marzo (¡_¡)
- Drogas y alcojol: Dos cervecitas en todo el finde. Me hago mayor.
- Novia: 1 de momento
Mi estadística multimielda
- Libro: "El corazón helado" de Almudena Grandes. Aún no llevo ni cincuenta páginas y ya me tiene enganchada. Aún tengo en la mesilla sin terminar "El Cautivo" y "Corsarios de Levante", pero creo que tendrán que esperar.
- Pinícula: "Don erre que erre". Por fin me la he bajado ^^ Y me da igual que penséis que soy rara (que lo soy), pero yo no tengo la culpa de haberme criado con "Cine de Barrio", ni de que mi padre sea la reencarnación de Paco Martínez Soria.
- Canción: "La bola de cristal", de la recopileision de Alajka que me grabó Leda para llevarla en Cucarachita. En esa recopileision hay otros temazos como "Voy a ser mamá" de McNamara y "Rumore", versión de Roser. Es Leda, hay que entenderla y quererla como es... v_____v (o sea, *tos* friki *tos*)
Yo tengo la tecnica beber cocacolas pero es xq me ponen histerica. Tambien esta la opcion de masticar chicle, pero si te quedas dormida te puedes meter un mordisco en la lengua, te lo digo x experiencia XD. Despues esta la opcion de buscar un objetivo en la clase q te llame la atencion, pero claro partiendo de la base del ñoñismo no la puedes aplicar XDDDD que conste q yo solo digo mis tecnicas que no implica que las debas usar ^^ despues esta la opcion de dibujar, pero es como estar dormido xq no atiendes...
ResponderEliminarte habia contado alguna vez que siempre he sido una mala estudiante? jajaja
y estas mas delgada perra
uhm mis tecnicas son un poco mas heavys, me doy dos tortazos antes de entrar en clase (es cierto u___u) o me pellizco si veo q me estoy durmiendo... eso si, el sado NO ME VA NADA!!!
ResponderEliminarCoincido con crazy, mira q yo solo te vi esta vez, pero comparando con otras fotos, estas mas delgaduchi!, y ademas solo comiste dos trocitos de pizzas!
Besitos bombom ^^
Yo lo estoy pasando mal en dispositivos porque la clase es enana y cualquier cosa se percibe. De todas formas lo mio son mas los buses: mas de una vez me he dado cuenta de que me quedado sopa con la boca abierta y creo que roncando u_____u
ResponderEliminarJo, encima que te grabo un dijco ¬¬, pos ya no te grabo más...o peor, te los grabo mas friki xDD
Te gano, llevamos una semana de reuniones de monitoreo, evaluación y tembuilding ><
ResponderEliminarAaaaaaaaaaaaaaaasco
(y sueño)
Pero aprendes a bostezar con la boca cerrada ^^
Yo me toco por debajo de la mesa
ResponderEliminarLo siento, pero creo que tomaré nota sin permiso de los consejos...
ResponderEliminarNo se si servirán de algo :S pero últimamente estoy peligrosamente cerca de dormirme en clase.
Si encuentro el secreto ya os lo comentaré :P
No hay solucion pa no dormirse...lo que yo hago es sentarme detrás de alguien que me tape pa q el profe no me vea y dormir rico ;)
ResponderEliminarQuiero ver don erre q erre!! *___________________*
ResponderEliminarMe había le´dio el post pero sólo me he quedado con eso *_______________________*
Quiero *_______________________*
Misyu *_________________________*
actualiceision! ^^
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