Estoy hecha una yaya
Bueeeeno, voy a actualizar (aunque no os lo merecéis porque la última entrada no tiene ningún comentario ¬¬ *perr@s*). Ya sé que mis vacaciones no han sido especialmente excitantes (la próxima vez intentaré darle un giro argumental tipo peli porno - del palo de "y entonces el gasolinero - mejor, la gasolinera - antes de cobrarme lamió sensualmente el canto de mi tarjeta de puntos solred justo antes de rodear el mostrador y desabrocharse el mono bajo el que - evidentemente - no llevaba nada"... *y voy a dejarlo que me pongo tonta v_v*).<
La razón de no actualizar últimamente es que no me ha pasado nada digno de destacar, mis batallas de un tiempo a esta parte son bastante domésticas, como por ejemplo el día que se me pudrió una patata y tuve que limpiar el armario con máscara antigás, el día que salí a comprar comida y me dí cuenta en la cola que sólo tenía 1,53 euros en calderilla (y tuve que dejar la tarrina de helado de straciatella entre lágrimas), la satisfacción de tirar la mitad del contenido de mi nevera porque todo está caducado, el descubrimiento de que la ropa arrugada también tiene su aquél, el chasco de comprobar que los "chorizos mágicos" que trajo mi madre del pueblo no son tan mágicos...
Así que bueno, a falta de temas, buenos son plagios. Y como me acaba de llegar un mail de ésos que dan la vuelta al mundo un par de veces al mes (junto a los de "Reenvía esta carta si no quieres morir de una muerte lenta y horrible", "Fotos de bebés humillados con disfraces de abejita" y "Presentación de Powerpoint larga como ella sola para aprender que la vida son los días y estás gastando una cuarentayochoava parte de ella en leer esta mierda"), voy a darle mi visión personal. Se trata de "Cómo darse cuenta de que te has hecho mayor". Para mí esto consiste en:
Y bueno, paro ya que tengo que volver al currelo, porque aunque me estoy haciendo una yaya, no soy lo suficiente mayor para jubilarme...
Mi estadística personal
Mi estadística multimielda
La razón de no actualizar últimamente es que no me ha pasado nada digno de destacar, mis batallas de un tiempo a esta parte son bastante domésticas, como por ejemplo el día que se me pudrió una patata y tuve que limpiar el armario con máscara antigás, el día que salí a comprar comida y me dí cuenta en la cola que sólo tenía 1,53 euros en calderilla (y tuve que dejar la tarrina de helado de straciatella entre lágrimas), la satisfacción de tirar la mitad del contenido de mi nevera porque todo está caducado, el descubrimiento de que la ropa arrugada también tiene su aquél, el chasco de comprobar que los "chorizos mágicos" que trajo mi madre del pueblo no son tan mágicos...
Así que bueno, a falta de temas, buenos son plagios. Y como me acaba de llegar un mail de ésos que dan la vuelta al mundo un par de veces al mes (junto a los de "Reenvía esta carta si no quieres morir de una muerte lenta y horrible", "Fotos de bebés humillados con disfraces de abejita" y "Presentación de Powerpoint larga como ella sola para aprender que la vida son los días y estás gastando una cuarentayochoava parte de ella en leer esta mierda"), voy a darle mi visión personal. Se trata de "Cómo darse cuenta de que te has hecho mayor". Para mí esto consiste en:
- Me gustan las infusiones: Vale, con la manzanilla aún no puedo, supongo que tengo un trauma infantil (o mi pequeño pony) de cuando me ponía malísima de la tripa y mi madre decía "una manzanilla te asienta el estómago". Evidentemente, esto era falso, porque era terminarme la manzanilla entre muecas de asco y dolor por abrasarme la lengua (otro timo, se "suponía" que había que tomárselo enseguida porque perdía sus propiedades - creo que mi madre disfrutaba engañándome como a una china *por cierto, algún día tengo que contar cómo descubrí la edad de mi madre para que veáis lo tramposa que es ella y lo parda que soy yo*), y tener que salir corriendo a rendirle pleitesía al señor Roca (luego Darth Isabel se excusaba añadiendo la coletilla de "a lo mejor no te lo asienta y te hace que lo eches todo enseguida" pero claro, nadie se molesta en leerme la letra pequeña ¬¬). Pero dejando a un lado la manzanilla, he descubierto que el resto de infusiones son soportables, e incluso que hay algunas como el té y el poleo-menta que... dios, qué duro es reconocerlo... sí, me gustan v____V Es más, ha habido días que... sí, bueno, las he tomado por puro vicio.
Hala, ya lo he dicho >_< - Los fines de semana me despierto antes de las diez: Independientemente de la hora a la que me haya acostado, a las diez de la mañana como muy muy tarde abro los ojos como platos. Está en los escritos, junto con las acusadoras palabras que Yahvé le dijo a Adán (el primer pardillo de la historia) el día que descubrió el tinglao del pecado original: "Y tendrás que ganarte el pan con el sudor de tu frente, y cuando no te lo estés ganando habrás cogido la hora y no podrás dormir hasta las mil..." (y además parirás con dolor si eres tía, lo cual no me afecta porque no pienso perpetuar la especie con mis genes, no odio tanto a la humanidad como para hacer eso). El caso es que, aunque luego me pase hasta mediodía tirá en la cama, ya no me vuelvo a dormir y sólo me vuelve a entrar el sopor a las diez de la noche, lo cual es un poco incompatible con el hecho de salir de copas (eso lo sigo haciendo, no me doy por vencida). Conclusión: me paso la vida en una realidad paralela rodeada de una neblina legañosa de la que sólo me desprendo cuando duermo).
- Compro cremas: y lo que es más hiriente: ¡¡¡crema de las manos!!! ¡¡¡Y lo peor es que la gasto y me gusta!!! A mí, a quien tanto repelús le daba el tacto grasiento de las cremas, y quien se sorprendía de que su madre se estuviera echando nivea cada vez que se sentaba (algo que la mujer, por desgracia y por culillo inquieto, hace más bien poco). Pero oye, es que te deja las manos supersuaves, te las regenera y elimina esa sensación tan molesta de piel seca... Aún no he sucumbido (del todo) a los potingues para la cara (mis irregularidades y mis líneas de expresión son parte de la putada de ser el espejo del alma), pero tengo por ahí unas muestras de cuando fui a comprar colonia que cualquier día me dará por probarlas... y sé que me gustará... y seré débil... v______v
- Cuando voy de viaje, como en restaurantes: Y no, el MacDonalds no se considera restaurante. Esto está directamente relacionado con el hecho de que ahora tengo posibles. Pero no puedo evitar recordar con cariño aquellos viajes en autobús, con el bocata hecho de casa (que solía estar todo correoso o lo que es peor, duro, cuando llegabas al destino, pero te habías ahorrao doscientas pesetas), para después acabar metiéndote en el día/lidl/árbol a comprar pan y mortadela con lo que subsistir durante días. Ahora no. Ahora vamos a restaurante medio típico (ergo medio carérrimo), y nada de menú del día, a pedir las especialidades que luego hay que volver a casa presumiendo de lo bien que se come fuera (en mi caso ahora es así, porque lo que cocino yo suele ser fruto del microondas xD). Bueno, y de albergues nada ¿eh? Hotelito con desayuno incluído ¡como mínimo! Con lo cual mi sueño de hacer el interraíl algún día se convierte en una contradicción en sí mismo.
- Redecoro mi vida: Y una vez pasada (más o menos) la fase de amueblar, queda la chunga, de decorar. Y no podía tener un comienzo más tópico: velas y plantas. ¡¡Plantas!! ¡¡¡YO!!! Vamos, que ya sabéis lo que pienso de las plantas, regarlas y demás (ver dos entradas atrás). Pero no es sólo eso, mi respeto hacia las plantas en el fondo no es más que pánico a que se me mueran cuando les he cogido cariño (sí, en el fondo soy una blanda). Así que cuando mi futuracuñada me mostró el fascinante mundo de las plantas-que-no-se-mueren-ni-a-tiros (ésas del ikea que son un palo retorcío), pensé que le daría un toque de alegría a mi jogar. Eso sí, como se me muera me paso a los geranios de plástico, cuanto más cantosos mejor (otra cosa es que viéndome tan animada mi futuracuñada me quiso llevar el domingo por la tarde a un megastore de plantas para comprar tierra, tiestos, semillas y tal, pero ahí ya dije esosíqueno - creo que fue porque ella estuvo intentando escaquearse y como no lo consiguió intentó arrastrarme al fango con ella ¬¬).
De velas mejor no hablo, porque en mis fantasías más absurdas me dedico a pensar qué configuración de velas gordas quedaría más mona en el aparador del salón >_<
Y lo de decorar las paredes... es una lucha interna entre poner carteles frikis de pelis de stasguás o poner cuadros de floripondios, piedras... Esto, aunque no lo creáis, me sigue quitando el sueño (ese sueño de los domingos por la mañana ¬¬) así que se admiten sugerencias, que como venga un día Darth Isabel y vea mis paredes desnudas fijo que me planta los cuadros de angelitos que tanto trabajo me costó esconder hace años. - Mis amigas (de mi quinta) se casan, mi hermano es padre, vivo fuera de casa, tengo coche propio y trabajo de persona mayor: Creo que ya di bastante el coñazo con este tema, así que pasolacabra.
- Cuando pongo la radio sintonizo Kiss FM: Poooorque si pongo los 40 no me sé ni una u_u Triste pero cierto. Y si por casualidad la que ponen no me gusta (no porque no me la sepa, eso nunca) cambio a... M80!! Wow... qué audacia, qué riesgo, qué... yaya.
- Mi cuerpo no aguanta salir de noche dos días seguidos: Y ya de tres o cuatro ni hablamos, claro. Lo que en mis mejores tiempos (allá por las germanias) era rutina de salir de miércoles a domingo, ahora ni se me ocurre, y si lo hago me paso un mes recuperándome. Si salgo el viernes, estoy comatosa y a las doce ya me estoy cayendo de sueño, pero si además salgo el sábado, el domingo soy lo que técnicamente se llama piltrafilla. Eso por no hablar de la resistencia al alcohol, que aunque sigue estando ahí, las resacas ahora son mucho más brutales (o yo soy mucho más floja) y ya no puedo hacer eso de levantarme al día siguiente y comerme una fabada (la opción de morir suele ser mucho más apetecible). Vamos, que yo antes el paracetamol lo conocía por los anuncios de la tele.
- Entro en modo abuelo cebolleta a la mínima: Me da igual que sea con mi prima, con mis amigas, con la de la tienda de chuches, con cualquiera cuya edad sea menor-igual que la mía, el tema recurrente es el recuerdo de los dibujos animados, Torrebruno y Verano Azul (reposiciones, claro), las tardes con bocatas de nocilla, las falditas de cuadros escoceses (weno, ahora eso me trae a la mente otras cosas más ehhh... sí, bueno xD), lo bien que estaba la EGB no como la ESO (y da igual que yo misma sea un producto de la ESO, también hice la EGB y eso me da capacidad de poner a parir), Mayra Gómez Kemp (de eso tiene mucha culpa Leda ¬¬), los clicks de playmobil (heredados de mis hermanos, con lo que solían ser clicks tetrapléjicos, sin pelo y a veces sin cuerpo, sólo piernas) y mis barriguitas... Amos soy el equivalente a "con Franco esto no pasaba" de los ochenta. Si en un par de años mis conversaciones empiezan con: "Imagináos, Sicilia, 1930..." por favor, dadme una patada en el culo u_u
Y bueno, paro ya que tengo que volver al currelo, porque aunque me estoy haciendo una yaya, no soy lo suficiente mayor para jubilarme...
Mi estadística personal
- Peso: Sí
- Drojas: No, ni pasando por Amsterdam (soy lo peor)
- Café: Sí, porque nos han puesto una máquina de café nueva en la que el queroseno tiene hasta aroma y todo (cada vez se lo curran más)
- Novia: No, pero gracias por recordármelo ¬¬U
Mi estadística multimielda
- Peli: Venga, que levante la mano quien no vio el domingo al mediodía la peli de Angelina Jolie (sí, ese truño infumable que ni siquiera Ella pudo salvarlo).
- Libro: El mondo lirondo! Por fin lo conseguí!!!!
- Música: Dedicado a la sueca, The lion sleeps tonight (versión pachanguera de N'Sync, ofcors). Awiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
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