Qué bonito es despertar en casa de tus padres

Creo que soy de las pocas personas que pedirían una baja antes por estrés doméstico que por estrés laboral...

06:30 *Kikirikiiiiiii... kikirikiiiiiiiii... kiikiri* Suena el despertador del móvil, saco el brazo de debajo de las sábanas (¡estaba durmiendo, no estaba haciendo nada!) y lo apago. Suspiro y me doy la vuelta, y empiezo a pensar si me levanto (quicir, como siempre, en diez minutos, que tampoco hay que estresarse) o retraso el despertador a las siete, que total, la hora de entrada es hasta las ocho y media.

06:36 "¡¡¡ZUPEEEEE QUE SON LAS SIETEEEEE!!!" Darth Isabel entra en mi
habitación a grito pelao provocándome el primer infarto de la mañana. Yo pienso (como puedo) "No puede ser, si no me he llegado a dormir!", pero como ya conocemos mis bromas del sueño, miro el despertador con cara de incredulidad y el corazón en la boca. Viendo que aún quedan 24 minutos para las 7, tomo una nota mental de repasar con mi madre el tema de las posiciones de las agujitas del reloj, incluyendo la construcción de un relojito con cartulinas de colores. Finalmente decido que retraso el despertador a las siete, lo hago y me doy media vuelta en la cama.

06:50 "¡¡¿NO ME HAS OIDO?!! ¡¡QUE SON LAS SIETE!!" Segundo infarto de la mañana. Una, que no brilla precisamente por sus despertares agradables y risueños, dice con su voz de Manolo mañanera "¡Que no son las siete! ¡Y hoy me voy a ir media hora más tarde!" Me enfurruño y me intento hacer una bolita, intentando dominar la ira que lleva al odio que lleva al lado oscuro. Por suerte mi madre se baja a desayunar, así que confío en que me dejen tranquila los diez minutos que me quedan hasta las siete.

06:51 El que faltaba pal duro, o sea, mi padre, abre la puerta de mi habitación y grita "¡¡¿TE QUIERES LEVANTAR YA QUE SON LAS SIETE?!!". Tercer infarto de la mañana. Me incorporo de la cama como la niña del exorcista y esta vez sí, también grito yo: "¡¡¿PERO ESTO QUÉ ES, EL METRO?!! ¡¡¿ME QUERÉIS DEJAR EN PAZ QUE YA ESTOY YO PENDIENTE?!!" dispuesta a volver a meterme en la cama, hasta que oigo la clásica puya de mi padre "Claro, como luego por la noche no tienes prisa por acostarte..." Ya es oficial, estoy más cabreada que una mona. Cojo la ropa interior, los vaqueros y una camiseta y me meto en la ducha dando un portazo y llamándoles histéricos. Apantallada por la puerta se oye a mi padre que sigue refunfuñando diciendo "Y encima se cabrea..."

07:14 Ya me he duchado, vestido, hecho la cama y desayunado, y aún voy a salir cinco minutos más temprano que de costumbre. Hoy va a ser un gran día... ¬¬

A ver, encuesta muy breve... Lo de mi casa...

a) Es normal y Zupe es una exagerada
b) Es normal pero Zupe tiene razón en cabrearse
c) No es normal, están todos locos (Zupe la primera).

Yo voto por la c), pero igual es que igual soy un poco talibollo con el sueño (es sagrado, y el de por las mañanas más). Qué ganas de salir de casaaaaa... (que por cierto, queda poco menos de un mes... ¿me volverán loca antes?)

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